Cada quien puede aportar su contribución a la fuerza del amor a nuestro alrededor, no echando leña al fuego del odio y actuando con compasión y amor frente a las personas agresivas. Frecuentemente su violencia es la muestra de un sufrimiento interior que ellos no consiguen o no saben expresar de otro modo. Muéstreles usted otro camino.